Edición Impresa: 06/18/2008

Familias desintegradas un año después de la redada en Portland

Queridos Lectores:
Este mes se cumplió el primer año, desde el día de la redada en la empresa Del Monte ubicada en el norte de Portland.
Hace un año, ese día 12 de junio, los 167 inmigrantes salieron de sus casas como de costumbre, con la misma razón de cada día: Ir a su trabajo. ¿Para qué? Para cumplir con su jornada laboral. ¿Por qué? Porque como miles de inmigrantes en este país, se necesita del trabajo para subsistir. Para lograr que la familia tenga un porvenir.
Pero a diferencia de cada uno de esos días cotidianos, el 12 de junio de 2007 se convirtió en una pesadilla. Pues esa mañana mientras se adelantaban las labores diarias de cortar la fruta, de seleccionar los productos, de empacar cada bandeja y hasta de limpiar, todo esto cambió por el revuelo de quienes corrieron para esconderse. Muchos de los trabajadores no sabían qué estaba pasando. Pero con el paso de los minutos, lo que pasaba es que las autoridades migratorias del ICE se habían apoderado del lugar. Estos oficinales buscaban a quienes no tenían sus papeles en orden, con su identificación y sus permisos de trabajo.
Lo que pudo ser un día normal se convirtió en un día que aún después de un año, no se ha podido olvidar. Las familias de los 167 inmigrantes detenidos ese día, empezaron a vivir lo que ha sido la pesadilla de la incertidumbre.
Lo primero que se registró en los medios de comunicación, fue la forma como al final de ese día, muchos niños se quedaron en las aulas del colegio, con hambre y esperando a sus padres. Ellos no aparecerían pues se encontraban detenidos bajo las órdenes del ICE.
Los días que siguieron a la redada, todos los inmigrantes fueron divididos y enviados a las cárceles de Tacoma y Multnomah. Lo que hizo mucho más difícil para los familiares, obtener la información necesaria para buscar la forma de ayudarlos.
Y mientras los familiares empezaban a buscar dinero para pagar la fianza, otros buscaban la ayuda de los abogados expertos en temas migratorios para ver qué se podía hacer.
En estas páginas dimos a conocer muchos de los casos de las víctimas de la redada. En particular dos: el de las mujeres, madres de familia, que terminaron con un brazalete y sometidas a las autoridades desde sus casas. Y el otro caso, el relacionado con hispanos que trabajaban con un número de seguro social falso. Este último, considerado como un delito que puede costar muchos años de cárcel.
Pero si analizáramos cada uno de los 167 casos de los inmigrantes detenidos en Portland veríamos historias particulares. Quizás el hilo conductor al final, sería el que hemos mencionado: el de personas, padres de familia, con la necesidad de un trabajo para subsistir.
Muchos de ellos han sido deportados en este tiempo. Todos han tenido que comparecer ante la corte, por trabajar en este país siendo ilegales. Otros, con el brazalete se han visto impedidos para trabajar, y han estado desde su casa bajo el mando de las autoridades.
Hoy, sabemos que de este gran grupo, aún quedan algunas mujeres de las 30 que se conocen por portar su brazalete. Muchas siguen luchando gracias a la ayuda de la comunidad, para salir adelante. Y a pesar de estar detenidas en sus casas, no han perdido las esperanzas.
Hace un año se hablaba en Portland de este hecho que separó a las familias y sobre todo, desde el día de la redada cambió la realidad de estos inmigrantes.
Pero se sabe que en el país, las autoridades del ICE siguen realizando redadas. En esta edición hemos incluido la información sobre la reciente redada en Iowa, reconocida como la más grande en todo el país.
Y según las estadísticas de sólo el mes de mayo, a nivel nacional las autoridades del Immigration and Customs Enforcement (ICE) han detenido en total a 1,755 personas en las redadas de mayo del año en curso.
Esto demuestra que sigue en pie la ofensiva en contra de los inmigrantes que no tienen un estatus migratorio en este país. Se vé claramanente que estos meses previos a las elecciones, la situación empeora y no se vé una salida al problema de las deportaciones por la falta de claridad en cuanto a la Reforma Migratoria.
Faltan varios meses antes de conocer quién será el nuevo presidente de los Estados Unidos. Y por el momento, la situación que se vivió en Portland contra de los inmigrantes es ya una realidad en todo el país.
La comunidad y las organizaciones que han ayudado a los inmigrantes se han unido este mes, para analizar el efecto real de las redadas y sobre todo, la forma como las familias enfrentan la separación de sus hijos y la realidad de enfrentarse a la deportación en unos casos y en otros, a las autoridades migratorias.
Por la experiencia en Portland, lo que se ha podido ver durante este año, es la falta de un sistema que apoye esa transición que los inmigrantes enfrentan. Es decir, al quedar detenidos no son muchos los que encuentran o pueden pagar un abogado que tome su caso. Y en el caso de encontrar un abogado, se paga el precio, la fianza, pero depende del caso, al final tienen que enfrentar la deportación y por ende, la separación de sus seres queridos.
Al hablar de la separación es innegable la realidad de los hijos, muchos de ellos, nacidos en este país, que se enfrentan a la incertidumbre por la situación legal de sus padres. Muchos de ellos, ni siquiera han pisado alguna vez los países de donde vienen sus padres y por eso, es imposible pensar en que todos viajen al país desde el que llegaron.
Esa es quizás la situación más difícil: el regreso a los países de origen. Porque estamos hablando de familias establecidas en los Estados Unidos. Con una casa, con una vida aquí. Con los niños en el colegio y con una comunidad. Por eso, al realizar una redada no sólo se está invadiendo un espacio de vida que ya existe, sino que se está borrando el presente y el futuro.
Eso es precisamente lo que estas madres que han vivido con el brazalete durante este año, saben y por eso, a pesar de la dura situación, ellas se niegan a regresar. Es como si se tratara de la vida misma.

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